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jueves, 29 de mayo de 2014

"Los Cuarenta y Siete Ronin", de Tamenaga Shunsui

A la hora de redactar una reseña, acostumbro buscar alguna obra que me sirva de referente (e imagino que será el caso de otros aficionados a la crítica literaria); de esta manera, dispongo de un ejemplo con el que poder ubicar mejor a quien lee el artículo. Las referencias cruzadas ayudan mucho, o al menos así me lo parecen. Sin embargo, encontrar una obra literaria que tuviera suficientes similitudes con la historia de Los Cuarenta y Siete Ronin no me ha resultado fácil. De hecho, y tras meditarlo bastante, sólo he podido pensar en un texto: el Cantar del Mio Cid

Espero que los especialistas en filologías no me salten al cuello ya que, a mi parecer, y a pesar de los seis siglos que los separan, encuentro obvias semejanzas entre ambos: las dos obras constituyen la descripción "legendaria" de unos personajes históricos y los hechos en los que se vieron envueltos, bajo la consideración de que son ideales de conducta en sus respectivos contextos culturales (aunque la historia de los Ronin, hay que reconocerlo, mantiene en la actualidad un debate de controversia sobre el asunto). Igualmente, las historias arrancan con la caída en desgracia de los protagonistas, para desarrollar luego el triunfo de los mismos a través de esas virtudes morales que ejemplifican. Ambos textos, pues, creo que comparten ese fondo de glorificación del espíritu nacional y presentan modelos idealizados de conducta a los que el propio lector debería aspirar en su época.

Dicho todo esto, conviene ubicar históricamente a los personajes de los Cuarenta y Siete Ronin. La acción transcurre entre los últimos años del siglo XVII y los primeros del siglo XVIII, principalmente en la ciudad de Edo (el actual Tokyo). En ese momento, el poder del Emperador era ejercido por el Shogun Iyetsuna Tokugawa, heredero del señor feudal cuyo clan se había impuesto por las armas al resto de nobles rivales del Japón a principios del siglo XVII. Victoria que, prácticamente de facto, pacificó el país y dejó a la casta guerrera de los samurais como una figura desprovista de utilidad (aunque ejercieran de guardias y soldados de los señores feudales, esta es una época en la que no se producen conflictos de relevancia en los que desarrollar sus habilidades). Por tanto, se convirtieron en soldados sin batallas en las que pelear y los hechos de Akó acabaron siendo la figura ideal en la que inspirarse para demostrar sus virtudes.


La versión de Tamenaga Shunsui es sólo una de las muchas que han aparecido, y de las más tardías (en el siglo XIX), ya que la leyenda se inmortalizó durante el siglo XVIII no sólo en la literatura si no también en obras de teatro Kabuki y Bunraku (teatro de marionetas). Y con los cambios de tecnología son múltiples las versiones de televisión y cine. Sin embargo, todas desarrollan la historia a raíz de un mismo hecho: la visita a Edo de varios representantes de la Familia Real, para cuyo entretenimiento se escoge entre otros al señor (Daimyio) Asano, de Akó. El funcionario que debía instruirle en la manera de desempeñar sus funciones, Kira Kozukenosuke, es retratado como un prepotente avaricioso, ignorante de las reglas del honor samurai, y el conflicto de personalidades entre Asano y Kirá desembocó en el intento de asesinato del cortesano por parte del daimyo. Una conducta totalmente deshonrosa para un samurai.

(una representación del ataque de Asano, grabado de Utagawa Kuniyoshi)

La condena para el señor de Akó por este desobediencia a la etiqueta será terrible: realizarse el seppuku (hara-kiri), además de provocar la ruina de su familia y vasallos ya que todas las propiedades del daimyio pasaron a las manos de otros nobles. En el caso de los samurais, esto implicaba convertirse en ronin (guerreros sin señor al que servir), lo cual era un destino funesto. Semejante castigo debería servir para hacerse una idea de la importancia que tenía el honor en esta sociedad (más aún cuando la condena no se considera sorprendente o excesiva). De hecho, la narración nos sugiere que la población aguardaba que el castigo fuese compartido por ambos personajes, Asano y Kirá.

Y es esta "decisión injusta" la que provoca el deseo de venganza de los samurais de Akó, que consideran ultrajado el buen nombre de su señor (reforzado en la obra por las burlas que Kirá habría hecho a costa del difunto). Pero, para llevarla a cabo, deberán pasar por una dura prueba de resistencia mental, ya que su objetivo se mantendrá lejos de su alcance durante años (puesto que la represalia de los samurais contra el responsable de la ruina de su señor también se nos presenta como una reacción "lógica y normal"). De hecho, el tramo central de la historia se refiere a la organización de la venganza, las anécdotas sucedidas a aquellos que están vigilando los movimientos de su enemigo y los sacrificios llevados a cabo por los cabecillas de la conspiración para hacer creer a Kirá que su vida ha dejado de correr peligro.

Este apartado, el de los "sacrificios", es quizá el que mayores sorpresas depara a los lectores occidentales. Para empezar, nos encontramos con samurais (ahora ronin) que renuncian a sus familias mediante mentiras que oculten sus verdaderas intenciones, siendo el caso de su líder (Ooishi Kuranosuke) paradigmático: en su afán por convencer a los espías de Kirá que ha adoptado una vida disoluta, repudiará a su esposa para continuar comportándose como un borracho vividor. El fragmento que describe el episodio, en el que la abnegada esposa de Kuranosuke se culpa a sí misma por tal conducta, es impagable. Pero además, también se nos muestran casos a la inversa: la de familiares ancianos de los ronin, que toman la vía del suicidio (imbuidos del espíritu samurai) para facilitarles el que puedan cumplir con su justa venganza. Narraciones todas ellas que contrastan, en su exhaltación de la defensa del honor, con el pasaje en que descubrimos el castigo que reservaba el destino a unos de los samurais que no se mantuvieron fieles al señor de Akó.

El desenlace final de la historia nos narra el éxito de los Cuarenta y Siete. Cómo todos los esfuerzos se vieron recompensados cuando Kirá se convenció de que la venganza estaba olvidada, bajando la guardia y permitiendo un asalto a su residencia, en el que los "leales de Akó" acabaron con el ofensor y quienes le rodeaban en una noche.

(el asalto nocturno a la residencia de Kirá Kozukenosuke, grabado de Utagawa Kuniyoshi)

Tras conminar al cortesano a que se haga el seppuku, los ronin le cortan la cabeza y desfilan por Edo para presentar sus respetos ante la tumba de su antiguo señor. Esta escena, y la admiración que (según el narrador) su hazaña provocó en la población de Edo, refleja la aprobación de la sociedad hacia ese seguimiento a rajatabla del bushido (código del samurai). Porque, y esto es importante, la acción de los ronin suponía su inmediata condena de muerte. Pero morir habiendo cumplido con lo que el bushido exigía de ellos les permite hacerlo con el honor intacto (por no decir engrandecido).

En definitiva, la historia de Los Leales Samurais de Akó le resultará muy interesante a los admiradores del japón feudal ya que, por una parte, se ofrece un relato muy realista de la vida en esa época y de algunas costumbres curiosas (el episodio de los curanderos, por ejemplo), mientras que, a la vez, podemos hacernos una idea muy clara de la peculiar idiosincrasia japonesa y los ideales morales que se le suponían a sus "héroes caballerescos": los samurais. Esa poderos figura, creada en torno a esta leyenda, que formó parte de la ideología detrás del imperialismo japonés y su catastrófica caída en la Segunda Guerra Mundial.

(estatuas en honor a los 47 ronin, en Akó) 

jueves, 22 de mayo de 2014

Un por qué al auge del cuento

A principios de este año aparecieron varios artículos que analizaban el mercado editorial en España, y una de las conclusiones (referida al género fantástico) era el "buen estado" de la escritura de relatos. Según estos estudios, las antologías tenían muy buena acogida entre el público y se estaban convirtiendo en un producto habitual gracias, sobre todo, a las editoriales "pequeñas". Sin embargo, aunque esta corriente me ha favorecido durante los dos últimos años, me gustaría comentar las razones que (en mi opinión) están detrás de ese interés por publicar relatos (en un país en que el relato no es un género tan bien considerado como, por ejemplo, en el mundo anglosajón).

Creo que he expresado en muchas ocasiones mi admiración por la Edad Dorada de la Ciencia-Ficción. Y si es así, es porque me hubiera gustado mucho convertirme en escritor en aquella época. Unos años en los que uno se fogueaba escribiendo en revistas, dándose a conocer para luego, si tenía suerte, probar fortuna con las novelas. En el plano personal, la complicación actual para poder vivir esa clase de experiencia me frustra. Así que el éxito reciente de las antologías de relatos me causa un gran placer. Pero, sobre todo, creo que es importante pensar en por qué el fenómeno se ha extendido entre los sellos editoriales modestos: sinceramente, creo que este formato de edición les ofrece un menor riesgo en un momento de crisis y expectativas de ventas bajas. ¿Por qué digo eso? Porque reunir a múltiples autores en un solo ejemplar tiene varios beneficios obvios (en mi opinión). A saber:

La primera ventaja, si la antología puede incluir a uno o más autores conocidos para el público (y por conocido no pretendo decir que sea famoso al nivel de un best-seller), es contar con el "efecto llamada". NO es lo mismo poner en las estanterías un libro cuyos autores no le dicen nada al posible cliente, que tener a su favor el efecto reclamo de "hay un cuento de ese escritor que me gustó". Y cuanto mayor sea el factor fan alrededor de ese autor (o autores), más probable es que el libro pueda aspirar a un buen resultado de ventas. Al fin y al cabo, las pequeñas editoriales no lo tienen fácil para contar con autores reconocidos que les garanticen buenas ventas. Y cuando tienen suerte y apuestan por un autor que acaba teniendo éxito, tampoco es raro que las editoriales "grandes" se presenten con ofertas que les cuesta rechazar. Muchas de estas editoriales (y perdón por la expresión) actúan de forma parecida a los clubes de segunda división, conscientes de que los autores que hoy están encantados de firmar títulos con ellos pueden dejarles en cuanto oyen los cantos de sirena de sellos potentes. 

El segundo beneficio, igualmente interesante para las editoriales modestas, es que pueden aprovechar la tarea de promoción que solemos hacer los escritores y que, obviamente, en este caso se multiplica. Considerando que estos sellos no suelen trabajar con grandes autores, una antología va a darle a la obra mucha más publicidad de la que podríamos conseguir cualquiera de nosotros en solitario (salvo que se aplique mucho al esfuerzo). En definitiva, se trata de que cada autor aporta su mayor o menor número de seguidores, lo cual repercutirá positivamente al final en la difusión del libro.

(imagen extraída de Hvítur Lakkrís)

¿Mas ventajas? Aprovechando que las residencias de los autores estarán (con suerte) repartidas por el país, tendrán la posibilidad de organizar eventos en varias ciudades; lo cual da más visibilidad al producto y a la propia editorial. De hecho, contando con la natural tendencia de los escritores a darse "baños de multitudes", disponer de autores en lugares distintos les permite participar en convenciones y encuentros literarios sin necesidad de pagar desplazamientos y/o alojamientos. De nuevo, un modo de hacerse visibles a un precio ínfimo.

No me malinterpretéis, por favor. No creo que nada de eso sea malo. Como ya he dicho, a mi me ha estado beneficiando hasta ahora. Pero pienso que hay que tenerlo en cuenta, sobre todo aquellos autores que nos movemos mejor en las narraciones breves, porque la realidad es que publicar autores noveles a título personal sigue siendo un riesgo que pocas editoriales quieren asumir. E, insisto, España no es un país en el que se tenga (sobre todo en el pasado reciente) afición por las antologías "de autor". Por eso digo que debemos estar agradecidos de que se haya producido esta corriente, y estemos teniendo la oportunidad de vernos en "negro sobre blanco", aunque sea a costa de dejar aparcadas las narraciones más extensas a favor de las historias breves. Yo mismo tengo una colección de relatos a la búsqueda de editor desde hace varios años, sin que ninguno se atreva a dar el paso (aunque las opiniones sobre su calidad han sido favorables). Y creo que no me equivoco si digo que, quien quiera publicar ahora en solitario, necesita un cierto reconocimiento que le respalde o aplicar todo su don de gentes para camelarse a los editores (salvo que ya cuente con la amistad de alguno).

Así pues, bienvenidas sean las antologías. Como fan de la Edad de Oro de la ciencia-ficción, esto es lo más parecido a publicar en revistas de género a lo que puedo aspirar ahora mismo. Un placer al que se suma el sueño de que, en algún momento del futuro, se presente una editorial con ganas de recopilar estos relatos que ahora están dispersos.

Entonces podré empezar a creerme esos halagos que me hacen sobre mi talento para escribir cuentos.

jueves, 15 de mayo de 2014

Presentación de Ácronos en Madrid

Si vas a estar en Madrid durante el puente de San Isidro, y sigues este blog, será imperdonable que no acudas al evento. Cuatro simpáticos autores hablando sobre Steampunk y sus locuras. Y dispuestos a dedicar ejemplares. Pocas veces verá usted semejante despliegue de medios.


16 de Mayo, a partir de las 19:00, en la librería Generación X de la calle Puebla. Que no se diga que no os avisamos...

jueves, 8 de mayo de 2014

De Eventos Pasados y Futuros Baños de Multitudes

La primera parte de este artículo debería haberla publicado al menos hace una semana, pero no encontré el momento adecuado para escribirlo y al final va a acabar siendo eso, el inicio de un comentario más largo sobre las actividades de promoción de las que he disfrutado durante estos días de atrás, y un anuncio de los eventos que se aproximan en el horizonte. 

Como ya anuncié hace casi un mes, este año he tenido la fortuna de ser invitado a realizar una sesión de firmas durante Sant Jordi. Y aunque la invitación me llegó por sorpresa, puedo añadir que no fue necesario pasar por carreras de última hora para conseguir un pasaje puesto que ya tenía programado el viaje a Barcelona, con la intención en un principio de visitar a unos amigos de la Ciudad Condal. Así que el día 22 volé hasta allí y dediqué el día a prepararme, amén de explorar el terreno (la zona próxima al Arco del Triunfo, territorio rico en locales "frikis").

Y así, con calma y sosiego, llegó el día 23 de Abril. Ya había vivido Sant Jordi un par de años atrás (entonces como público, nada más), y aún así reconozco que volvió a sorprenderme el volumen de personas que llegan a acumularse en las Ramblas. Los que han estado en la Feria del Libro de Madrid me entenderán si les digo que es aún peor que un día "grande". Cuesta caminar entre la gente y, de hecho, se agradece el poder salir de la propia Rambla a los laterales de la avenida para avanzar sin agobiarse.

(Las Ramblas a mediodía. Aquí conseguir la firma deseada sí es una pelea)

El único factor que jugaba en mi contra es el hecho de que la zona de Arco de Triunfo queda retirada de este maremagnum de público, así que tuve que mentalizarme para el hecho de que no habría mucho público. Pero, como mi exploración había sido bastante sucinta (había ubicado Norma y las tiendas próximas en la calle principal), no era consciente de que estaba en las fronteras de influencia de la nueva y colosal Gigamesh... y sus sesiones de firmas.

Otra peculiaridad de Sant Jordi es que, al concentrarse el evento en unas pocas horas, la tradición es que los autores vayan peregrinando entre los stands de distintas librerías. Así que la costumbre es reducir las firmas a una hora, para que de tiempo a hacer circular la mayor cantidad de obras y escritores. En mi caso, desenfundé las plumas y me dispuse a amenizar el espacio de Generación X Barcelona en el horario previo a la comida.

(Todo preparado para enfrentarse a los curiosos y los aficionados)

Como podéis suponer por lo que ya he adelantado, no se produjo una afluencia masiva de aficionados al steampunk. Pero aquí la experiencia es un grado, uno ya se ha acostumbrado a ser el patito feo de estos eventos y a disfrutar de cada persona que se acerca a la mesa, para contarle de qué va el libro y felicitarle cuando se lo lleva firmado bajo el brazo. De hecho, la mayor alegría durante la sesión de firmas fue la llegada de Ignacio Borraz, autor con quien coincidí en la antología de Libro de Monstruos. Así que aprovechamos la coyuntura para hablar de nuestros últimos proyectos, de lo que hemos ido consiguiendo durante los últimos dos años y quedamos emplazados a seguir recopilando las firmas de cada uno.

(Encuentro de antologistas. Recuerden sus caras, que pronto estarán en todas partes)

En definitiva, esa sería la narración de mi experiencia en Sant Jordi. Modesta, lo cual es bueno porque hay mucho espacio para que futuras visitas la mejoren, y aún así una nueva muesca que añadir al currículum literario. Eso, sin contar lo útil que resulta para ir matando el miedo que aún nos queda a enfrentarnos al público...

¿Y ahora? Pues las actividades de promoción no se han acabado, ni mucho menos. Ácronos 2 fija los cañones en Madrid, y los aficionados al steampunk de la capital ya pueden ir marcando fechas en el calendario. La primera, en plenas festividades patronales. El viernes 16 de Mayo, a partir de las 19:00, la librería Generación X de la calle Puebla servirá de anfitriona para la presentación oficial del libro. Y allí un servidor, junto a Hector Gomez Herrero y Eduardo Vaquerizo, procederemos a hablar sobre nuestra participación en el libro y a responder las preguntas que puedan plantear los presentes. 

Con la Feria del Libro en el punto de mira, eso sí...

jueves, 1 de mayo de 2014

Autores Acrónicos: José Ramón Vazquez

Para comenzar el mes de Mayo, nada mejor que seguir con la costumbre de este blog y presentaros a otro de los autores que han dado forma a Ácronos 2. En esta ocasión, José Ramón Vazquez, otro "cuentista" con un recorrido profesional que ronda ya los diez años y un currículum que incluye la Mejor Novela Corta del Ignotus 2013.


A pesar de su tendencia a esquivar las cámaras, una búsqueda concienzuda nos ha permitido saber que se trata de una estrella "emergente" de apenas 30 años, nacido en Segovia y cuya afición por la ciencia ficción podemos pensar que tiene algo que ver con sus estudios en Física. Pero, sobre todo, resulta fácil comprobar su hiperactividad: además de escribir relatos para Ártifex, Miasma, Vórtice y Sedice.com, se ocupa de la edición de Literatura Prospectiva. Así que los participantes de Ácronos 2 podemos sentirnos muy honrados de tenerle entre nuestras filas. Y, sin más que añadir, dejo paso a la entrevista para que podáis descubrir más cosas sobre él.

1. Cuando pensaste en publicar por primera vez, ¿Qué  te motivó a hacerlo?
Realmente creo que soy un caso raro, porque el primer relato que publiqué fue con 18 años, después de quedar finalista en un concurso. La motivación fue presentarme a un premio y ganar 300 euros. El primer sorprendido de que acertara a la primera fui yo.

Si me preguntas por escribir, simplemente porque le daba vueltas a ideas que tenía en la cabeza y tenía que dejarlas salir. Se me ocurren símiles escatológicos, pero digamos elegantemente que había un exceso de presión imaginativa y tenía que reducirla como fuera. Me sigue sorprendiendo que a alguien más que a mí le interesen mis desvaríos, pero no me voy a quejar.

2. ¿Cómo ha sido, hasta ahora, tu experiencia en el mundo editorial?
En general, buena. No tengo una “ansiedad” por publicar y prefiero ser selectivo con lo que mando y escribo. Si me interesa un proyecto hago lo posible por aparecer y, como digo, hasta ahora no he tenido demasiado problema. Y si no me convence demasiado algo que he escrito, lo guardo en el cajón, no pasa nada. Creo que hay gente que cae en la trampa de las empresas de autoedición disfrazadas de editoriales

Si alguien quiere ver un repaso de lo que he ido escribiendo, en la web de la Tercera Fundación, una biblioteca online imprescindible para el aficionado aparece casi todo lo que he ido publicando: aquí.

3. ¿Dónde buscas la inspiración para tus obras?
La inspiración te encuentra a ti, no al revés. De hecho cuando me vienen ideas suele ser en momentos en los que no estoy pensando para nada en ello. Aunque si algo he descubierto es que hablar con gente a la que emocionan las mismas cosas que a ti estimula la creatividad. No hay nada mejor que comentar cosas con otros amigos de intereses similares para que se te ocurran nuevas ideas.

4. ¿Cuál es tu medio favorito? ¿El relato o la novela?
Como lector creo que me gusta más el relato que la novela. Un buen relato es como una montaña rusa: condensa sensaciones en un espacio de tiempo corto, hasta un punto que probablemente sería inaguantable si durara más. En el mundo frenético que vivimos parece que el relato cuadra más.<

Como escritor casi toda mi producción han sido relatos. Quizá por eso mismo que digo, o simplemente porque he seguido una idea que no tiene por qué ser correcta pero a mí me ha funcionado: primero relato y ya pensaremos en algo largo más adelante. Tengo una novela terminada que no sé si verá la luz alguna vez porque necesita más trabajo para quedar presentable del que probablemente pueda prestarle. Tal vez por eso me dé vértigo ponerme a escribir una novela, aunque tenga mucha más salida que un relato.

5. ¿Cuánto te han influenciado tus estudios y /o tu profesión a la hora de escribir?
Aparentemente uno diría que todo, dado que soy científico y escribo ciencia-ficción, pero en realidad me alejo bastante de la ciencia ficción más cercana a las ciencias duras y tiendo a centrarme en una de tipo, digamos, más sociológico.

6. ¿Cuál fue tu camino para llegar al Steampunk?
Supongo que conocí su existencia a raíz del ciberpunk y como, medio en broma medio en serio, leí que una especie de broma con el término dio origen al steampunk. Como el género de la ucronía, la historia alternativa, siempre me ha fascinado poco a poco fui introduciéndome en el tema y pensé “Me gustaría escribir algo parecido a esto”. Me sorprende que ahora se haya convertido en un movimiento estético, casi una tribu urbana, con bastante éxito. No hace tantos años hablabas de steampunk y te miraban raro hasta los aficionados a la fantasía y la cifi. Ahora aparece en revistas de moda.

7. ¿Tienes alguna rutina diaria para escribir, o te dejas llevar?
Me cuesta llevar una rutina para todo, mucho más para escribir. De hecho suelo escribir cuando llega un punto en el que lo necesito, como si mi cuerpo me lo pidiera. A veces he tenido semanas en las que no fallaba a mi cita con el procesador de textos y rachas de meses en las que apenas escribo.

8. ¿Qué se van a encontrar los lectores cuando lean tu relato en Acronos 2?
En realidad fue un relato que me inspiró la chica con la que estaba saliendo en esa época. Así que por ese lado es una especie de pornografía emocional que me da un punto de vergüenza liberar al mundo. Sí puedo decir que coincidió en el tiempo con la lectura de relatos de Francis Scott Fitzgerald e intenté introducir algo de ese ambiente de época que tan bien refleja. Pero para quedar menos trascendente puedo decir también que es una partida al OutRun (el videojuego de 1986 en el que conducías un Ferrari con una chica al lado) por una Siberia postnuclear tras la Segunda Guerra Mundial. Como muestra de que me vienen inspiraciones como fogonazos sin mucha conexión entre sí.

9. Algo que puedas contar sobre tu próximo proyecto literario...
Bueno, próximo, próximo... Escribir una tesis doctoral titulada Impacto del Fluorescence Yield en los parámetros reconstruidos de los rayos cósmicos de ultra-alta energía con el Observatorio Pierre Auger. Eso es lo que estoy escribiendo con más ahínco últimamente.

Pero en el tema literario tengo demasiadas cosas empezadas que no sé dónde me llevarán. Un relato protagonizado por Vicente Yáñez Pinzón a modo de James Bond en una Venecia que es un nido de espía en la Guerra Fría existente entre el Papado de Avignon y el de Roma, un relato en el mundo de Crónica de Tinieblas de Eduardo Vaquerizo sobre la revolución bolchevique otomana, una novela noir/policíaca ambientada en el mundo de Novedad en el Alcázar (mi relato en Ácronos 1) y un fix-up de microrrelatos titulado Guía de viaje de la Estación 81... Ahora solo tengo que tener tiempo para ponerme a ello.

10. ¿Qué libro rescatarías a toda costa de tu biblioteca?
Me encanta Todos sobre Zanzíbar, de John Brunner, me parece la mejor novela de CF que he leído y creo que ni de lejos tiene el reconocimiento que merece. También me vuelve loco La broma infinita de David Foster Wallace, pero afrontar sus 1100 páginas (notas al pie incluidas) creo que vuelve literalmente loco a cualquiera.

11. ¿La última novela que has leído y recomendarías?
Últimamente leo mucho en inglés, así que tanto en novela como en relato mis recomendaciones son en el idioma de la Pérfida Albión y desgraciadamente no disponibles en castellano. High Aztech es una novela de Ernesto Hogan que habla de un México cyberpunk futuro que ha superado económicamente a su vecino del norte y en el que la cultura (y religión) azteca está resurgiendo. Una de esas locuras que mezcla mil y una referencias y tanto me gusta. Y en relato, Paintwork, una antología del autor inglés Tim Maughan que puedo definir como un cruce entre William Gibson, el escritor de Neuromante, y Charlie Brooker, el guionista de la serie Black Mirror.

12. ¿Con qué escritor te gustaría coincidir en un ascensor? ¿Qué le preguntarías?
Con los guionistas de la realidad, y les preguntaría que si no creen que ya va siendo hora de acabar con esta historia. Y si no con George Orwell, para preguntarle si no le da miedo que todo lo que pensó se haya convertido en realidad.

13. ¿Edición tradicional, o edición digital?
Creo que lo mejor ahora mismo es la digital. Yo no tengo más sitio en casa para tanto libro, eliminas a los intermediarios, puedes encontrar casi todo a un solo clic... Pero la estructura profesional de la edición tradicional (editores dedicados a indagar autores y proponer mejoras, correctores de estilo...) es básica y no ha llegado aún al mundo digital. No soy demasiado partidario de las autoediciones, cualquiera que escriba debería ser consciente de que una mirada de una persona externa a la obra es básica para conseguir el mejor resultado final.

14. Aparte de escribir, ¿practicas alguna otra disciplina artística?
Llevo un año y pico apuntado a wushu, no sé si cuentan las artes marciales... Soy bastante negado dibujando, pero me gustaría alguna vez hacer un cómic. Tendré que intentar convencer a alguien con más maña.

15. ¿Algún sueño que te falte por cumplir, y puedas confesar?
El único continente de la Tierra que me falta por pisar es la Antártida. A ver si lo consigo y puedo ya empezar a pensar en la estratosfera... Porque lo de jugar al baloncesto de manera profesional ya lo doy por imposible.