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miércoles, 31 de octubre de 2012

Work In Progress (2)

Lo cierto es que yo, ahora mismo, mientras tecleo estas palabras, debería estar haciendo honor al título del artículo y progresar en la escritura de alguna de las obras que tengo "en el horno". Sin embargo, por esos azares del destino, y porque de vez en cuando (más de lo que yo quisiera) se levanta uno vago vaguísimo, pues hoy me estoy dando otro día de asueto de la escritura. Aunque, bueno.... quizá no tanto.

La novela que está ahí, sobre la mesa, esperando a que abra el cuaderno y continúe dando forma a su universo, es un proyecto de "pulp steampunk" que comencé a principios del verano. En aquel momento quería darme un descanso de la secuela de "Umbrales", porque me estaba resultando muy difícil mantener una rutina diaria de escritura y avanzar en la historia se me estaba haciendo cuesta arriba. Justo por esos meses publiqué mi primer relato en Nololeas! y, como ya he explicado, se me ocurrió que sería entretenido probar a escribir una obra por entregas.

(imagen de noiprox)

En cambio, como ya sabrán algunos por mis últimos posts, esta novela se ha visto apartada a codazos por otro proyecto. Uno que, lo confieso, pensaba que tardaría años en concretar. La idea era crear una colección de relatos que compartieran una temática muy específica, y desde que escribiera el primero habían pasado muchos meses sin acercarme ni tan siquiera a lo que deseaba. Peeeeero, sin saber cómo ni por qué, de pronto escribí un par más. Muy poquito, sí. Y la inspiración empezó a llegar un día tras otro. Hasta que dejé de escribir la novela para centrarme sólo en estos relatos.

El hecho es que, a la espera de cerrar este artículo y progresar con mi novelilla pulp, me van llegando noticias alentadoras. Existe una pequeña posibilidad (vía mi agente) de que "Umbrales" y/o la colección de relatos encuentren editor en un futuro próximo. Lo cual redondearía bastante un año en el que he podido hablar mucho de relatos publicados, pero no de obras de más empaque.

Así que, cruzando dedos, me despido (hay un universo steampunk que necesita que le de coherencia y haga brillar a sus héroes en espectaculares aventuras). Que tengan un terrorífico Halloween.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Una Nueva Obra

Ayer, por la noche, acabé de redactar un cuento de tres páginas que estaba en "mi lista" desde varios días atrás. De inmediato me senté al ordenador, abrí el procesador de texto y lo puse en limpio, añadiéndolo a los otros relatos que he estado escribiendo durante el último mes.

De esta forma, mi última obra literaria se puede dar por terminada. Al menos, el borrador inicial. Hoy he llevado una copia al Registro de la Propiedad Intelectual, y ya ando buscando lectores entre mis amistades para que me den su opinión. A ver si soy capaz de no empezar a retocar nada antes de que me hayan dicho qué les gusta y qué habría que mejorar...

Eso sí, cuando le comenté a mi agente, hace un par de días, que casi había terminado la redacción, me advirtió de algo que ya sabía: que es complicado encontrar una editorial interesada en colecciones de relatos. Así que puede decirse que lo mío, una vez más, es una demostración de optimismo desbordado. La saga de "La Tierra Asediada" sigue buscando quien la publique, y lo que hago es probar suerte con algo a lo que le puede resultar aún más difícil salir editado.

(una pista de cuál será la temática. imagen de Yohann Schepacz)

Aún así, mi principal confianza en que el proyecto pueda acabar en buen puerto se basa en que, por esta vez, he decidido seguir uno de los consejos que se suelen dar para publicar: escribe sobre un tema que esté de moda. No era mi propósito cuando empecé a desarrollarlo, pero la idea me había estado rondando durante bastante tiempo y ahora era el mejor momento para ponerlo a punto. Cómics, series de televisión y películas me dan ánimos para pensar en que los editores puedan encontrar mi obra suficientemente atractiva. Además, mis amistades siempre han dicho que lo mío es ser un cuentista. Así que esta puede ser la prueba de fuego para ver si tienen razón...

Ahora, supongo que dejaré descansar la pluma durante unos días. Así doy tiempo a que se lean los relatos, y a que me llegue su "feedback" para hacer la reescritura definitiva (espero que no tarden más que un par de semanas). Imagino que, mientras tanto, le iré dando un impulso al resto de proyectos que tengo pendientes.

sábado, 20 de octubre de 2012

Un festín en el trono

Por azares de la vida, este viernes tuve la oportunidad de disfrutar de una comida muy especial. Y es que, desde hace ya unos meses, tenía en mi lista de "futuros caprichos" el libro de recetas que unas aficionadas a Juego de Tronos habían preparado, basándose en los platos que George R.R. Martin describía a lo largo de la serie.

Al buscar información sobre cómo se las habían apañado, descubrí que se dedicaron a investigar en recetarios medievales. De este modo fueron encontrando platos en las distintas tradiciones culinarias de Europa y Medio Oriente, cuyos ingredientes los hacían similares a lo descrito en cada una de las entregas de Juego de Tronos. De hecho, en el libro se nos presentan las dos versiones: la antigua (una somera descripción de los ingredientes, sin especificar cantidades, y los pasos a seguir para prepararlo, de modo muy sencillo) y la moderna, más extensa y explicada, para un cocinero actual.

Los que me conocen saben que soy un gran aficionado a la gastronomía. Me encanta comer y cocinar. Y un "recetario medieval" como este me resultaba tan llamativo, que me apetecía mucho ponerle las manos encima para organizar alguna comida/cena/lo que sea temática. Así que podéis haceros una idea de cuál fue mi reacción al saber que había ganado una de las invitaciones para acudir a la presentación oficial del libro. Invitación que me llegó de esta manera.

El evento estuvo aderezado con la participación de un grupo de simpáticos y esforzados cosplayers, vestidos para la ocasión como algunos de los personajes de la serie. Y, por supuesto, no podía faltar EL TRONO.

Un servidor, rodeado de unos cuantos aspirantes a quitarle el asiento.

Evidentemente, la fiesta no podía terminar ahí. Después de una maratón de fotos (creo que hubo suerte de que la calle no estuviese más concurrida, porque la tentación era demasiado fuerte como para no aprovechar la oportunidad) entramos al restaurante y fue el momento de degustar una pequeña selección de platos del recetario:

(para empezar, Ensalada del Castillo Negro)

(Tortilla de Remolacha, para continuar)

(el plato fuerte: Pollo a la miel; sabe aún mejor de lo que parece)

(el postre, imprescindible: Pastelitos de Limón)

Desde ya, recomiendo a quien le guste "experimentar" en la cocina que se compre el recetario. Tras echarle una ojeada estoy deseando tener la oportunidad de probar algunos de sus platos, y confío en que alguien traduzca pronto el resto de recetas que sus autoras "se dejaron en la recámara".

miércoles, 17 de octubre de 2012

Una Dulce Despedida

El evento que voy a publicitar hoy es, lamentablemente, la despedida de una iniciativa a la que le tenía mucho aprecio. Y es que la asociación "Tiramisú entre libros" dará por finalizada su vida durante este mes, con lo cual se convierte en el último cadáver caliente de esta plaga que ha arruinado diversas iniciativas del universo literario nacional: Grupo AJEC, NGC-3660 ...

Este "funeral festivo" tendrá lugar, por suerte para mí, en Madrid. Porque, si bien debo reconocer que no logré encontrarles un hueco a las quedadas anteriores que se llevaron a cabo en mi ciudad, me he mantenido atento a las actividades que iban organizando por la geografía española desde que supe de su existencia. Primero, por ese toque simpático (y goloso) de mezclar repostería y literatura. Segundo, porque se las apañaban para reunir a autores interesantes. Y tercero, por la capacidad para convertir esas quedadas en eventos de promoción que se prolongaban durante casi un día entero. Haciendo de ellas, prácticamente, mini-convenciones literarias en torno al género que proponían.

No sé si por elección, o por circunstancias del azar, esta defunción ocurre cerca del día de Todos los Santos; lo cual ha servido a los organizadores para convertir el evento en un previo a la fiesta de Halloween. Por lo tanto, la organización solicita a los participantes que acudan de riguroso disfraz, con la promesa de premiar al más esmerado.

Así pues, si el 27 de Octubre estáis en Madrid y os apetece colaborar a que esta despedida sea lo más dulce posible, os emplazo a venir (disfrazados o no) a la FNAC de Castellana, en Madrid (La programación de actividades de ese día, disponible AQUÍ).

viernes, 5 de octubre de 2012

"El Otoño en Pekin" de Boris Vian

(Reseña previamente publicada en Melibro)

La historia de la literatura es pródiga en genios efímeros, cuya luz se extinguió tras de haber impreso ese brillo deslumbrante a sus obras. Johh Kennedy Toole es uno de los casos más extremos, pero Boris Vian probablemente tenga todo el derecho del mundo a ser admitido en este exclusivo club.

Y, es que si hay una palabra para describir a Vian, ésta es “exclusivo”. Resulta muy difícil, por no decir imposible, recordar a otro autor con una forma de escribir similar. No sólo por la capacidad para jugar con el sentido de las palabras, aplicándolas fuera de su “entorno natural”, si no para transformar la realidad y dotar al universo de cualidades insospechadas; todo ello unido a una desproporcionada facilidad para jugar con los absurdos. No en vano, en la primera mitad de “El Otoño en Pekín”, el lector se siente en cierto modo como Alicia; cada personaje que se nos presenta es un Sombrerero loco, un Humpty-Dumpty o una Oruga Azul, conduciéndonos por su parcela de realidad, donde las reglas que conocemos se retuercen y transforman delante de nuestros ojos de maneras totalmente inesperadas.

En cuanto a la obra en sí, “Otoño en Pekín” es la historia de un grupo de personas que, por diferentes y disparatadas razones, acaban reuniéndose en el peculiar desierto de Exopotamia. Pero, sobre todo, es la historia del triángulo amoroso formado por Angel, Ana y Rochelle. Una relación que, al igual que la propia novela, irá mudando desde lo cómico hasta lo trágico a lo largo de sus páginas. Además, otros ingredientes que se podrían destacar en la novela son su versión ácidamente paródica de la Iglesia y la representación crítica del mundo empresarial. Eso sí, aderezado por momentos extraordinariamente simpáticos.

La relación sentimental que centra la historia, se nos presenta al comienzo de una forma bastante ordinaria (más aún, si cabe, teniendo en cuenta el contexto general): Angel es amigo de Ana, que está cortejando a Rochelle, la cual se muestra receptiva a esa seducción para disgusto de Angel, que también la desea. Una situación tan manida se acaba enquistando a medida que descubrimos la “pragmática” postura con que Ana y Rochelle afrontan la idea de una relación romántica; permanecer unidos hasta que el deseo por el otro se extinga y se esté en disposición de abandonarlo. A través de las confidencias de Angel a otros personajes conoceremos su sufrimiento; la lucha interna por mantener la amistad con Ana y, al tiempo, el dolor al ver qué poco le importa a su amigo el desgaste físico y emocional que le está ocasionando a Rochelle. Víctima, sólo desde el punto de vista del amante rechazado, pues ella se confiesa seguidora de la misma filosofía del amor fugaz y abrasador. Ese duelo entre la fidelidad al amigo u obtener el objeto de deseo irá carcomiendo a Angel, resolviéndose al fin de forma tormentosa.

Por otro lado la sátira a la Iglesia, más que paródica, raya la blasfemia desde el primer momento. En ningún instante se da Vian un respiro, y cada una de las intervenciones del Abad Petitjean nos aseguran una visión aún más mordaz y descreída del estamento eclesiástico. De tan amplio, el catálogo de bromas a su costa resulta difícil de enumerar: las canciones infantiles convertidas en elementos de la liturgia, la aparición de los lanzahostias, la existencia de un talonario de dispensas para cubrir las continuas tentaciones del abad... Elementos a los cuales se añade la figura de Claude Leon, ermitaño, anteriormente burócrata, iluminado por la gracia divina en el corredor de la muerte, y liberado de la pena capital porque la Iglesia “ha sido inventada para colocar a los criminales”. Entrelazado también con todo esto, pues el motivo de la reunión de los personajes es la construcción de un ferrocarril en el desierto, se encuentra una crítica puntual, pero no por ello menos cítrica, a los empresarios. Mediante breves capítulos, en los que nos narran las reuniones del consejo encargado del proyecto, se nos muestran brillantes pinceladas de humor a su costa.

Por último, y no menos importante, resaltar la locuacidad enciclopédica de que hace gala Boris Vian. Porque precisamente todo este loco entramado se sustenta en un uso desaforado de los juegos de palabras, las reinterpretaciones de las mismas y una riqueza en citas más o menos veladas, que hacen la adquisición de un diccionario casi indispensable. Si hay un autor al que los aficionados a la escritura deberían acercarse, por lo menos una vez en la vida, sin duda que es Boris Vian.

lunes, 1 de octubre de 2012

Más noticias de resultados literarios

Me llega hoy la noticia desde Valentia Autores de que he acabado entre los relatos seleccionados para el Certamen Ciudadela. Siguiendo con mi costumbre habitual, no me declaran ganador pero sí me incluyen entre los relatos que se publicarán.

Si las fechas se cumplen, el recopilatorio en papel (bajo demanda) saldrá a la venta el 1 de Febrero. Al cual se le añadirá un audiolibro después.

Lo que más me alegra es que "Ascuas", el relato con el que participé, al fin haya encontrado un hueco en el corazoncito de un jurado. Aunque no es de mi estilo más habitual, el humor, lo que me preocupa es que es el segundo de estas características que consigue tener éxito.

A lo mejor debería insistir en esa temática...

Otros Autores: Patricia Garcia-Rojo

La autora con la que damos la bienvenida al otoño es otro de esos ejemplos de precocidad e insistencia. En este caso, amén de "profesorear", esta veinteañera jienense lleva el último lustro haciéndose un sitio en el mundo literario (si es que no se puede decir que ya se ha hecho con el asiento en propiedad) dentro de la fantasía para público juvenil. Y encima se atreve con la poesía, por si acaso no es bastante complicado que te publiquen cuando escribes en prosa...

Sus trabajos más recientes son "Los cines Somnios", con la que prosigue su saga juvenil de "Los portales de Éldonon", y "Amar es aquí", su primer poemario. Pero, como lo suyo parece que es un no parar, probablemente en poco tiempo descubramos que le tienen que dedicar una estantería a ella sola...

Y ya, sin más circunloquios... las respuestas de Patricia al cuestionario.

1. Cuando pensaste en publicar por primera vez, ¿Qué te motivó a hacerlo?
Supongo que la idea de publicar estaba siempre en mi imaginación, aunque de manera abstracta puesto que me parecía un sueño imposible, de esos que consigues con canas y no recién acabada la universidad. Mi hermano y yo hacíamos nuestras propias ediciones en casa y habíamos ya ensayado versiones de mi primera novela, La Fábrica Creátor, que quedaron poco vistosas cuando gané el premio Andalucía Joven de Narrativa en 2007 y pude ver la versión editada por Berenice de mi novela. Así que publiqué por primera vez gracias a un concurso literario, cuyo premio era un contrato editorial, al que me presenté gracias a una amiga que fue muy muy insistente.

2. ¿Cómo ha sido, hasta ahora, tu experiencia en el mundo editorial?
Considero que el mundo editorial pasa de ser el paraíso soñado a ser el lobo feroz para los escritores nóveles. Cuando empecé, me sentí la reina de Saba, agasajada por el equipo editorial y, después, fui viendo como mis editores cambiaban, la comunicación se hacía más deficiente, las cartas se perdían en el correo, etcétera. A pesar de todo, no me quejo, cuando aceptas que ese es el estado normal de las cosas, lo asumes con otra paz. He tenido grandes y medianas experiencias en el mundo editorial.

3. ¿Dónde buscas la inspiración para tus obras?
Supongo que en todo: en la música que escucho, los libros que leo, las películas o series que veo, la historia, la pintura, las cosas que sueño… En la gente que me cruzo por la calle y las vidas que les invento. Más que buscar la inspiración, siento que me encuentro en todos sitios buenos motivos para mis poemas y novelas.

4. ¿Cuál es tu medio favorito? ¿El relato o la novela?
Narrativamente prefiero la novela. No soy una buena escritora de relatos, se me queda corto el formato o me deja insatisfecha cuando termino. Prefiero dedicar horas y meses a un proyecto largo de novela. De todos modos disfruto mucho con la poesía, que cultivo casi diariamente en Ridícula Calamidad, un blog que mantengo desde 2007.

5. ¿Cuánto te han influenciado tus estudios y /o tu profesión a la hora de escribir?
Elegí mi carrera porque quería escribir y formarme para ello, así que estudié Filología Hispánica, lo que me facilitó, en primer lugar, conocer a fondo la gramática para poder aplicarla con fluidez a mis textos y, en segundo lugar, conocer las fuentes de la literatura tanto española como universal. Así aprendes que la originalidad es una utopía interesante.
Mi profesión, soy profesora de lengua y literatura en un instituto público, me permite disponer de tiempo para dedicarme a mis novelas y también de una fuente inagotable de inspiración para una escritora de narrativa juvenil: aulas llenas de adolescentes.

6. La pastilla azul hace que seas un Best-Seller mundial. La pastilla roja hace que te estudien en la escuela cuando pasen los años. Tú eliges....
¿No hay un término medio en el que puedes sobrevivir de la literatura y disfrutar de ella sin vender tu alma al diablo o a los grandes críticos? En fin, para ser sincera, preferiría dejar una buena herencia a mis hijos y salvar a mis padres del paro. No aspiro a grandes triunfos literarios, lo que hago es sencillo, me gusta y me hace feliz. Como no me estudiarán, por lo menos que me vendan hasta en los centro comerciales.

7. ¿Tienes alguna rutina diaria para escribir, o te dejas llevar?
Suelo escribir diariamente un poema, por el simple hecho de entrenarme. No me preocupo por su calidad literaria ni le dedico demasiado tiempo, pero me sirve para no perder el contacto con las palabras. De todos modos, cuando escribo novela, la historia es bastante diferente. Sólo me dedico a eso durante el día y puedo estar un mes encerrada si es necesario. Soy buena bajo presión, con tiempo me siento en el sofá y me pongo a leer. Así que mi rutina para la novela es: masticar la idea en la cabeza, escribir esquemas de toda la obra con los lazos bien atados y sentarme a escribir como si no hubiese mañana.

8. ¿Hay algún manuscrito que guardes en un cajón porque aún no lo consideres suficientemente bueno?
Creo que todos los escritores tenemos esa doble relación con nuestra obra que nos hace amarla como a hijos y despreciarla al mismo tiempo como el peor defecto. Pero si mis novelas están en cajones no es porque o las considere buenas, para mí la literatura no se mide sólo por eso. Mido mis novelas por lo que me hicieron disfrutar mientras las escribía y creo que si gustan a alguien, tienen derecho a estar publicadas, opine la crítica de ellas lo que opine. Si guardo libros por los rincones, es porque el mundo editorial no lo publica todo.

9. Algo que puedas contar sobre tu último proyecto literario...
Pues ahora ando liada con la tercera entrega de mi tetralogía Los portales de Éldonon. Estamos en fase de corrección y maquetación. Si todo va bien y las cosas no se tuercen, pronto podremos lanzarla. Además, participaré en una antología de cuentos sobre las crisis del escritor y sus manías, con lo que también estoy revisando ese cuento, que se llamará El cuarto de la plancha.

10. ¿Hay algún libro que no hayas sido capaz de acabar de leer?
Más de uno. Cuando te das cuenta de la cantidad de libros que hay en el mundo, decides que no tienes por qué acabar todo lo que empiezas. Libro que me aburre o me cansa, va a la estantería de lecturas para el futuro, porque también entiendo que cada lectura tiene su momento y que quizá sea yo la que necesita cambiar para valorarla. Sólo confieso que esa balda está ya más que completa de títulos.

11. ¿Qué expectativas tienes, a nivel literario, a partir de ahora?
He aprendido a vivir sin expectativas. Uno sueña y desea, pero luego la vida es lo que es y el mundo editorial a veces es un sitio inaccesible. Si tengo una expectativa es la de seguir pasándolo igual de bien cuando escribo mis novelas. Mientras sirvan para hacerme feliz a mí misma, seguiré trabajando en ellas. Así que nada, escribir, seguir leyendo, seguir formándome, seguir llamando a puertas…

12. ¿Con qué personaje literario te identificarías?
Soy tan egocéntrica que casi me identifico con todos los personajes de todos los libros. Pero recuerdo que mientras leía Olvidado Rey Gudú me sentía muy identificada con Ardid, quizá porque representaba el ideal de una mujer inteligente y siempre aspira uno a ser así de listo. También suelo identificarme con los personajes de Jostein Gaarder porque se preguntan sobre el mundo, el tiempo y la belleza.

13. ¿Edición tradicional, o edición digital?
A mí me gusta escribir en los libros, subrayar, doblar páginas, hacer dibujos, tachar… Así que edición tradicional. Soy una conservadora.

14. Aparte de escribir, ¿practicas alguna otra disciplina artística?
Pinto, mejor o peor, con acuarelas. Son más apuntes y bocetillos que nada que pueda tomarse en serio. Me entretiene y me ayuda a despejar la mente. Es mi carrera frustrada, la de haber estudiado Bellas Artes o Historia del Arte. Supongo que acallo esa frustración con mi caja de acuarelas siempre en el bolso.
También he hecho teatro durante muchos años en la compañía Mamadou, hecho que agradezco porque me ayuda ahora en las presentaciones y las firmas a mantener el tipo y la sonrisa.

15. ¿Algún sueño que te falte por cumplir, y puedas confesar?
Claro que sí. Muchos. Especialmente ser madre, quizá no me importaría morirme sin haber realizado los demás, pero tener hijos sería una gran aventura, seguramente mi mejor historia.